A alguien podría sonarle esta foto. Creo que he subido una así dos veces en dos entradas distintas. Pero no no es esa foto. Ninguna de ellas son la misma foto. Aquella tiene ya muchos años, la primera, la segunda no hace mucho y esta es de esta semana. Ocurre que siempre que paso por el lugar miro a ese ventanuco a ver si sigue ahí la muñeca. Y hace meses la muñeca seguía, pero se veía a duras penas por el polvo del cristal y parecía haberse escorado hacia un costado. No llevaba la cámara a la vista aunque si en mi viejo bolso de cuero y al mirar arriba; -¡oh! ¡Sorpresa! tiene dos amigos mas. Un osito de peluche y lo que parece muy escondida una de aquellas muñecas Repollo, aunque en pelotas. El cristal del dichoso ventanuco sigue lleno de polvo que se ha pegado con las ultimas lluvias, ultimas y primeras porque creo que jamás se ha subido nadie a esa altura a limpiarlo saqué rápidamente la cámara y después de hacer varias fotos no había manera de ver claro lo que se mostraba tras esa tremenda polvareda pegajosa, por eso saque un filtro polarizador que suelo llevar siempre y se hizo mas o menos la luz.
El mundo sigue dando vueltas, yo con él. Y esos muñecos, mas bien esa muñeca vuelve a la actualidad ahora en compañía. Intento imaginar quien la puso la primera vez y quien la ha colocado de nuevo erguida junto a los nuevos mirones. Quien pasaba por allí no acababa de entender que hacia un tipo enredando con una cámara en mitad de la calle sorteando los coches, pero es que a veces sujetar la bolsita del filtro y el parasol e intentar enroscarlo en el objetivo lleva su tiempo.
No dejan de mirar. Yo tampoco. Y ese disco machaconamente vuelve y vuelve, y con el los fantasmas.
Walking back to Waterloo (subtítulos en español)
