Estaba escuchando una canción de Marianne Faithfull y miraba la caratula de ese disco y estaba muy guapa en ella y en la oscuridad de las noches, ya se sabe que la imaginación se pone a hacer de las suyas y a moverse por el tiempo. En esa canción habla de otra mujer que como ella a mi encantaba. Me pillaban mayores ya por entonces, pero en aquella época a mi me gustaban esas mujeres mayores. Por eso la imaginación se fue a parar a cuando por mi trabajo tenía que pasar muchas noches en hoteles y claro, al igual que ahora en mis paseos soy un mirón de la vida que pasa a mi alrededor ya sean sujetos animados o no. Y en los hoteles gente animada pasa mucha y muy variada. Había un hotel en el que otro compañero mío y yo solíamos parar siempre que estábamos en aquella ciudad. A mi me pillaba a dos horas y media de mi ciudad y a el un poco menos de la suya, solíamos irnos todos los fines de semana a casa, y de paso a ver a mi chica. Yo pertenecía a los servicios centrales de una entidad por lo que no tenia horario que seguir estrictamente y los sábados no trabajaba (entonces el resto de los mortales si, tampoco usaba corbata ni iba trajeado, el resto de mis compis si por lo general, yo como mucho unos tirantes) luego me volvía el lunes a media mañana, y en aquel jodido hotel no había manera de que me dieran cada lunes la misma habitación y eso que cuando llegaba el primer día, el dueño y director del hotel ya sabia que tiempo iba a estar.
Me he encontrado toda clase de personajes, desde comerciales, señoritas de compañía, de algún comercial de aquellos, actores (conocidos) que tenían alguna representación en alguno de los teatros de la ciudad, en fin de todo. Y en el ascensor pues es un tanto cachondon según con quien coincidías por eso decidí un día que el portafolios se quedaba en el trabajo. Total no cuadraba con la pinta que yo daba llevar un maletín de aquellos...
Y ahí es donde entran esas mujeres de que hablaba al principio. Había una, que se ve que era la jefa de las comerciales de alguna compañía, porque alguna vez al entrar en uno de los salones por equivocación, estaba dándoles una charla a sus pupilas con pizarra incluida y todo (entonces aun no usaban portátiles ni Power Point, y menos proyectores para el PC) yo si tenia ya algún cachivache de aquellos y me hace gracia pensar que el que yo tenia en casa para jugar a los marcianos tenia mas memoria que los del trabajo. Bueno pues al entrar en aquel salón se me quedo mirando la señora con cara como de... -¡Este no es de esta guerra!!
- ¡Uy perdón! me he equivocado de puerta.
Y le sonreí dando media vuelta no sin antes ver que era lo mas parecido a una de estas dos mujeres de que hablaba, y me encantó del todo, me correspondió con otra sonrisa que denotaba que se había dado cuenta de que a mi me había agradado mucho aquella visión de una mujer mas mayor que yo. También coincidimos mas de una vez en el ascensor.
En ese hotel pase buenos ratos, pero también las noches mas solitarias tras la ruptura con 'E' en París. Menos mal que por entonces era cuando empezaban a salir emisoras de FM, cómo las setas y había programas de madrugada magníficos con aquel sonido sin parásitos en las canciones que radiaban.
Pero eso ya es otra historia.
Músicas: Marianne Faithfull - Song for Nico
