Y sin embargo es real. Bueno, excepto la primera que es tan solo un selfi de cundo aun no se llamaban así. Pero las otras dos son tan reales como estaban cuando las tomé. Es tan solo que según te lo cuenten o el animo con que las veas van a ser mas o menos oscuras.
Y la ultima, solo una rosa.
Venía de dar una vuelta por la feria del libro y ojear alguno cuando se ha puesto a llover barro y como quiera que leía aquel poema...
Lo dicho.
El citado poema;
Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.
(A. Pizarnik)