Mientras en
la página 122, he encontrado una flor de lavanda seca por el tiempo, que ya ni
recordaba que dejara en el libro. Y la última línea de la página dice; ... “e inclinar la cabeza a
los pies del lecho de Atala...”
Y sigue
*
Ha dejado abierto el
comentario en su cuaderno de bitácora, como ha dejado atrás todos esos libros
como mismamente este del que comenta una simple línea en una página.
Han sido años que en principio
le asustaban a su llegada más por la prevención de lo desconocido. Pero ahora como
quiera que las cosas en este maravilloso planeta azul se enturbian cada hora más,
solo mira cómo se va reduciendo a una pequeña pelota de tenis. Va a echar
muchas cosas de menos ahora que deja atrás la Vía Láctea.


