He caminado por esas calles esta noche como una sombra. Observando todo a mi paso detalle, a detalle como no hacía desde bastante tiempo atrás. He visto alguien de vez en cuando. Poca, poca gente. La he visto. Cuando bajaba la avenida abajo yo.
Ella subía.
La temperatura ha bajado hasta los cuatro grados Celsius esta noche. Por primera vez en lo que llevamos de invierno, los cristales de mi 'Cuatro latas' se han empañado todos y la calefacción se ha visto y deseado para empezar a calentar mínimamente el coche, pero claro la corriente es patente porque las puertas cierran mal. Tiene demasiados años. Pero eso, ha sido luego. Ahora...
Se ha parado al verme bajar la acera abajo. Nadie más en toda la avenida. Ha mirado con la cabeza ladeada hacia su izquierda y la barbilla baja y sus ojos arriba de sus órbitas. Luego ha seguido y ha pasado de largo. Bella toda como siempre.
Pero su cabeza... Seguramente perdida ¿dónde?
Ahora que lo pienso, jamás la he visto sonreír.
Definitivamente esta era noche de sombras. No era yo la única.