Por un momento al salir de la sombra que proyecta el muro frente al depósito el sol brillante de esta mañana me ha confundido por un instante. O también es que es uno de esos días que salgo espeso de la cama por una madrugada demasiado larga por decir algo.
Pero en una de las ventanas de la torre Julia por un momento me pareció ver una figura conocida menuda. No he podido dejar de mirar mientras me acercaba sabiendo de sobras que tan solo es un efecto óptico producido por seguramente algún capitel de una de las columnas de otra ventana y como cae el sol a estas horas tempranas. Más sabiendo que a estas horas Santa Maria permanece cerrada.
Pero serían tantas las ganas de que hubiera sido cierto que he seguido viendo esa silueta en negro intenso como le gustaba ir.
¿Cerrado? ¡ y qué!
Conociéndola bien podría haber esperado a la última visita de turistas y quedarse escondida en cualquier rincón de la torre hasta quedar sola y haber sido cerrada la iglesia.
Total el tiempo es algo relativo...









