Justo estoy pasando frente a mi lugar favorito de pensar. Está situado en cuanto a la foto, en la izquierda, no, no se ve pero está ahí. No me pararé ya estoy pensando aquí lo que bien podría hacer en aquel lugar mientras camino. Pero he tenido que detenerme un suspiro (momento) para tirarla al ver como las primeras luces y contraluces de la mañana iluminan o mas bien solo dejan imaginar lo más alto de esas plantas.
El objeto de mi pensamiento era; "la felicidad" y viene a cuento porque leía una entrevista en que Julia Wertz le responde al periodista del periódico entre otros, que: "-la felicidad es un mito" o que; "la estabilidad la da entender que no existe la felicidad perpetua". Luego dice que. "son destellos" y que: "No se puede vivir en un destello"
Es algo que el que más y el que menos buscamos como locos. Yo me sentaba ahí. A veces sobre las nubes cuando hay niebla baja y la simple visión de esas nubes como cuando vas en un avión te da la sensación de cómo las olas de un mar de color extraño que aquí y allá deja ver cómo sobresalen tímidamente lo más alto de alguna torre de tendido eléctrico o las ultimas hojas de la copa de algún árbol, y por encima de todo, el cielo que con el ocaso es una explosión de colores cambiantes en el tiempo que dan esa sensación de felicidad "a veces" buscada. Pero, quizás en un momento viene a la mente una cara que alguna vez estuvo justo ahí y ahora ya no es posible, y el sentimiento anterior como que se diluye un poco.
¿Serán destellos?, ¿esos "destellos"?
Desde luego hay muchas razones al margen sin embargo para que esos destellos vuelvan y vuelvan. Y, ¿por qué no vivir de destello en destello si en cada uno hay un momento de felicidad absoluta...
Luego está la música. Como esa que suena y ...
... vienen imágenes de aquellas vacaciones en Málaga y la visita al museo Picasso y la exposición Warhol, y no hacer nada, más que disfrutar de ese evento. O sentarse a la tarde cuando empieza a bajar el calor y leer muy, muy despacio ese libro; " Éramos unos niños " como se suelen leer aquellos libros que no queremos que terminen nunca.



