Hoy termino con la sucesión sonora nostalgicona que empecé hace tres entradas, con esta la versión original de Layla, la del disco original: "Layla and other assorted love songs - Derek and the Dominos" (**).
La poníamos continuamente. Y aun sigo pinchándola intermitentemente, y sigue poniendo los pelillos a ratos como escarpias y llenando de imágenes que no se van a repetir mas que en alguna cabeza. Pero es una gozada coger el "LP" sentir en los dedos el tacto del vinilo brillante y negro como una noche sin luna y percibir su olor especial. Y es terca la cabeza cuando, y sobre todo se tiene memoria fotográfica para las imágenes ya sean impresas o simplemente reales. Pero se está bien aquí mirando como el sol se retira entre los nubarrones que si que amenazan tormenta pero que se quedara tan solo en eso y escuchar de fondo ese disco. Aun no huele a otoño, pero a ratos los sentimientos si que pueden sentirse invernales.



