iba paseando y aun los tejados abajo, se veían desde allá arriba brillando al sol por el hielo que empezaba derretirse. Brillaban como vidrios esparcidos sobre las tejas, y saltó la canción.
Justo entonces las imágenes que traían esas notas más que ver me hacían sentir el tacto caliente de aquel cuerpo apretado al mío, primero aquellas manos sobre mis hombros y en un instante los brazos enredados sobre el cuello y ya ni hubo pista ni paredes.
eso es lo que tiene grabar estas canciones en mi jukebox
luego ves cosas que no hay
se echa mucho de menos bailar agarrao
