8 mar
2026 07.03
Lo cierto es que no solía leer mucha poesía quitando a mi admirado Poe, por entonces. Por eso cuando me di de bruces con ese libro, aunque como digo, por entonces, mis inclinaciones artísticas iban mucho mas encaminadas hacía la música o la pintura y cuando empecé a leerlo los horizontes se hicieron de pronto mas inestables. El espacio se me expandió llenándose de muchos otros efectos intrigantes.
No
consigo recordar cuando llegó a mi exactamente porque no tiene como el resto de
libros que compraba aquella pequeña reseña a cerca de “Ella” en la primera o
segunda página en blanco, o en su defecto una fecha.
Anoche
lo ojeaba y la intriga me llevo hasta a consultar en Internet su ISBN que lejos
de sacarme de dudas, por el contrario, añadió más si cabe. Estaba completamente
seguro de que fue antes que “Ella” pero también es imposible por lo que me reveló
ese numero y el de su edición que tampoco coinciden. Si recuerdo comentar el
dichoso ejemplar con mi amigo Paco que si había leído mucho a este autor y me
contaba maravillas que luego se hicieron realidad para mi también. Es más,
volviendo a mi intriga literaria, es que tampoco recuerdo habérselo mostrado a “Ella”
ni una sola vez en los años que estuvimos juntos y si que era fuera de lo común
ya que cualquier libro o disco o algo que tuviera que ver con cualquiera forma
de arte, última adquisición, pasaba después de las mías inexorablemente por las
suyas, sus manos, en tiempo real. Por mas vueltas que le doy y para eso al ser una imagen,
el libro físico en sí, tener memoria fotográfica para esas imágenes, es segurísimo
que nunca llegue a enseñárselo.
A veces
cuando se termina una relación, pasado el dolor de la ruptura, tan solo queda
el vacío de la soledad por la falta de esa complicidad en cuanto a aquellas aficiones
artísticas.
Quizás
por eso manoseando el libro de nuevo después de tanto tiempo, lo único que, si
he sentido, más seguramente por el día que es mañana; “8m”. Es la envidia sana sentida
por la complicidad literaria de la traductora del libro con su marido; “El Poeta”
aunque no fuera del todo sana y ella perdiera mas que él.

Mi poeta de juventud, de mi época "locuela" tarde mucho tiempo en volver a leerlo y me volvió a enamorar.
ResponderEliminarEs que vamos siendo un poquito mayores, pero las cosas buenas no pasan nunca de moda.
EliminarHay autores que te atrapan el alma desde el primer instante que comienzas a leer.
ResponderEliminarMe encanta la voz de Buika.
Besos
Te das cuenta de que gente como esa es la única que nos da que pensar que aun podemos tener esperanza en la humanidad aunque esta este llena de gilipollas.
EliminarBesos.
Los libros son un misterio y, a veces, no hace falta ni leerlos, basta con mirar el ISBN :)
ResponderEliminarA veces son algo más de lo que te puedas encontrar dentro. Aunque con eso por sí solo debería bastar.
EliminarPues yo no lo he vuelto a leer, des de los años… yo qué sé que años, hace muchos! Yo era adolescente o muy joven.
ResponderEliminarMe has despertado las ganas de releer Tagore.
Un abrazo.
Lo éramos, lo éramos. Muy jóvenes.
EliminarEn cuanto a las ganas... Pasa mucho.
Salud.
Tengo este libro que tiene una historia muy bonita de cómo llegó a mis manos. Voy por él a leer algo de sus páginas papel biblia.
ResponderEliminarMe disloca la Buika. Y el video una maravilla. Me quedo con el enlace , si no te importa.
Pues claro.
EliminarEste libro tiene vida propia por lo que veo para muchas personas.
Besos.
Pues yo no lo he leído, tendré que proponérmelo... 😊
ResponderEliminarPués seguro que te gustará.
EliminarSalud.
Como me encanta esta mujer, que bien canta, escalofríos me da. Tampoco he leído el libro. Besos.
ResponderEliminarCanta de miedo.
EliminarBesos.