Estaba el cielo plomizo, todo lo contrario que
ahí abajo, pero es curioso que
el día que tome esa foto miré por
la ventana vi eso y lo deje aquí
enlatado, y pensé:
-Me voy a pasear antes de que desaparezcan esas imágenes.
Hoy igualmente miré por la misma ventana, volví a ver el cielo, hoy
totalmente diferente y decidí
hacer la mismo. Luego de dar bastantes vueltas por la parte alta de la ciudad,
donde el tiempo se detuvo en la edad media, me quede parado en la explanada
trasera del castillo. Luego me mirar a arriba y las gotas comenzaron a caer mojándome el rostro. Sensaciones,
colores, todas las tonalidades del gris estallando en el cielo y yo ahí como un tonto dejando que el
agua me mojara la cara e imaginándome
tras todos esos grises una explosión de colores tremenda más allá de las nubes a través del universo quizás, más bien como esos de la
primera fotografía.
Quizás....


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