No hace mucho rato que leía en un
blog amigo; como en un momento pueden cambiar las cosas y la quizás no
conveniencia de hacer planes a futuro.
Hace como dos días que como es mi costumbre cuando llega la noche me pongo a mirar músicas conocidas o no en la red y recuerdo que cuando como en esta ocasión encuentro algo interesante o al menos curioso sobre este o aquel tema musical enseguida le ponía un mail a “C” mi amigo de músicas, que al fin y al cabo es quien me quedaba para estas discusiones desde que perdí el poder hacerlo con mi pareja cuando nos separamos que era mi alma gemela en cuanto a artes aparte de casi el resto de cosas. Pues bien, anteayer y ayer en estos viajes digitales me di con dos canciones de The Beatles que me gustan un poco más que algunas otras. Instintivamente o más bien mecánicamente comencé a escribir el mail como de costumbre.
¡Paré en seco!
- ¿Qué haces gilipollas? ¿Quién narices lo va a recibir? ¿Donde? –
Vuelto
a la realidad pensé benévolamente para no castigarme mucho que quién sabe si no
estará ahora mismo, “C”, preguntando lo que a más de uno nos gustaría preguntar a cualquiera
de los chicos del club de los “27”, o al mismísimo J. Lennon acerca de esta
canción que suena al fondo sin ir más lejos.
Ganas
a veces me han dado cuando doy con uno de estos temas de lanzar el correo al
aire a ver qué ocurre.
Ni
al mismísimo E.A.Poe se le pasaría por el coco.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario