23 feb
In a broken dream
Nunca llegué a conocer a Lucas, estaba ese día, el día de su nacimiento, muy cerca. Sí estaba en la capital también. Ella en cambio sí conoció a Olga. Estaba muy lejos cuando nació, a unos mil quinientos kilómetros en coche.
Me dijo su hermano que estaba conmigo en ese momento, que ratos antes había estado con ella en el hospital, y que ya había nacido Lucas.
Unos años después aquí:
Me dijo su madre (de mis niñas); - Era Elvira. Ha conocido a Olga. Justo aquí abajo. Le ha hecho mucha gracia y ha estado haciéndole carantoñas, muy simpática. Esto fue justo unos ocho años después. A Olga le elegia yo la ropa con mucha frecuencia. Ese día llevaba un mono con peto vaquero de Prenatal. Tengo bastante gusto para vestir a mis mujeres; su madre y mis hijas.
Y estaba justo encima escuchando música, era verano hacia calor y tenía la puerta abierta. Solo haber salido al balcón y mismamente debajo las hubiera visto a las tres. Pero tenía la música alta y no pude escucharlas hablar. Estoy segurísimo de que miró hacia arriba instintivamente, en un momento porque reconocía la música que salía a través de ese balcón.
Ahí estaban juntas las por entonces tres mujeres de mi vida. La cuarta nacerá nueve años despues.
David Gilmour con Rod Stewart y John Paul Jones - 1992


Cada día paso mi tiempo bebiendo vino, sintiéndome bien...la voz de Stewart es arrulladora en esa cancion que remonta a esa epoca en que bailar pegados, era bailar como dice la cancion...un placer noctambular por tu blog....
ResponderEliminarEran como aquella peli... Días de vino y rosas. Aunque con menos alcohol.
EliminarBesos.
No necesito amor nunca más, estaré bien, tomando vino. También he comprado ropa en Prenatal.
ResponderEliminarUn montón de ropa sí.
EliminarUma boa musica e a escolha de um vinho adequado, relamente, por vezes é tudo que precisamos!
ResponderEliminarCumprimentos Erik!
Claro... ¿Para que más? Y si en la guitarra esta David Gilmour pues nada qué decir.
EliminarSalud.
La vida son extraños hilos que nos unen y separan, que nos llevan y nos traen.. y, al fondo de todo eso, la música, acompañando en los buenos momentos, en los tristes.. en los que serán y fuero.
ResponderEliminarLa música hoy esta mas triste que nunca. Hace una semana ya que se fue mi amigo de escucharlas. Va a ser duro no poder comentar estas músicas ya.
EliminarEl círculo de la vida a veces sorprende, otras es desagradable. Pero los recuerdos siempre permanecen. Un abrazo
ResponderEliminarPero hay que recordar solo los buenos momentos.
EliminarAbrazos.
Causalidades de la vida, ya sabes, no creo en las casualidades. ;-)
ResponderEliminarBesos
* Está Blogger muy pesado, me han llegado tus dos últimos posts hoy.
No se que hacen, con la pasta que tienen y no gastar un poco en tenerlo todo a punto.
EliminarBesos.
While the song dwells on missed chances and broken dreams, your story captures one of life's quiet ironies: a moment when the people who mattered most were gathered just below your balcony, unseen yet forever connected in memory.
ResponderEliminarSolo tendría que haberme asomado un momento y hubiera sido glorioso.
EliminarSalud.
Quizàs fue una làstima que no te asomaran o quizàs fue una suerte que no lo hicieras. Nunca se sabe. Pero este recuedo tal como es, es precioso i misterioso.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un tanto frustrante em todo caso.
EliminarAbrazos.
Fue bonito creo, el encuentro y también tienes ese recuerdo. Besos.
ResponderEliminarYo no llegue a tenerlo lo tuvieron en todo caso mi compañera y nuestra hija con mi ex.
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