Jul. 2026 -21 / 22
Estos
días de atrás leía así de por encima en una revista en el apartado de
psicología que “El aburrimiento es poco apetecible pero necesario”. Era el
título del artículo. Yo no suelo aburrirme nunca, mi cabeza siempre está en ebullición,
siempre tengo algo que hacer, y si no tengo mil enredos para entretenerme. Pero
a veces simplemente me pongo música y al tiempo si no estoy escuchando algo y
entregado por entero al concierto miro fotos. Mi ordenador es un totum
revolutum, soy una calamidad para eso del archivo de fotos. Y no será por
programas que se encarguen de ello, simplemente que como en la vida analógica
soy un desordenado muy ordenado. Pues hace unas horas trasteaba con mis fotos
mientras la banda sonora me llenaba el espacio de música. Todo empezó
simplemente al abrir el ordenata con el fondo de pantalla que tengo en el
monitor principal. Es una foto de ‘Amy’ cuando aún estaba guapa, es que me ha
traído loco mientras duró, como antes me trajo ‘Janis’ que por cierto está en
el wallpaper del otro monitor. Son mis dos amores imposibles, reconozco que
Janis es… ¡ohh!! Pero a Amy la tengo justo enfrente y como se abre primero no
puedo cada vez que enchufo el trasto por menos que quedarme un buen rato
mirando antes de abrir el s.o. Tiene en esa fotografía unos labios
tremendamente sensuales y bastante besables que no te dejan indiferente.
Una vez abierta la sesión, ya me pongo a trastear con las
fotos, y como quiera que hay un montón de carpetas, en una había más fondos de
pantalla para cuando me canso y cambio y salió una de una actriz que me gusta
mucho y también tengo en el wallpaper del portátil y en esa carpeta se juntan
todas ellas.
Una cosa siempre termina por llevarte a otra y es que mirando
esos labios me recuerdan a otros que estuvieron conmigo durante muchos años (no
lo suficiente, nunca es ni será lo suficiente). Todos los de aquella carpeta al final me llevan a estos porque
además es imposible olvidar ese tacto. Parece mentira que, como las músicas, el
tacto en los labios, te pueda traer con una simple imagen en este caso esa
sensación de que los estés sintiendo físicamente, aunque ya sea imposible tal
cosa. He de reconocer que jamás bese y me besaron de esa manera. Sí, me quede
mirándolos y tan solo después de un buen rato, porque ese ruido característico que
hace la aguja del tocadiscos en los últimos surcos del disco, esos de salida que
al llegar ahí hacen elevarse el brazo fonocaptor y paran el giro del motor y
que no ocurre cuando lo tienes interrumpido como es en mi caso. Ese ruidito repetitivo
fue que me devolvió a la realidad.
Y es que no, todas las mujeres no besan igual por lo que yo haya
experimentado. Hay alguna que siente mas o menos lo mismo que cuando entra en
un ascensor cuando le tapan parcialmente los labios y eso… No tiene color por efímero,
aunque no por no desear realmente hacerlo. Y es un poco frustrante cuando lo
has vivido intensamente largo. Pero ¡Ay! Cada persona es un mundo. Y siempre
hay otras cosas, incluidas más importantes y decisivas para sentir que estas
con la persona adecuada que en aquellos otros casos.
Esta noche ha sido una de esas en que el calor hace difícil poder conciliar bien el sueño. Ella no ha parado de moverse inquieta de un lado para otro de la cama. A ratos me abrazaba (mas calor aun), ponía su rodilla descansando sobre mi tripa... No me importa, cuando está dormida se conduce como lo hacia cuando la conocí, como la "Lolita" alocada que ha sido hasta que la convertí en "madre eterna" - me imagino que pensaría que con un inmaduro en la familia ya había bastante - He llegado en algún momento a incorporarme y mirarla dormir inquieta y reconozco que he sentido la tentación de besarle los labios lago, largo... ¡Pero mejor no despertar el monstruo!.
Aunque entre la vigilia y el sueño, creo que habría sido antológico de nuevo aquella pareja de locos.
Es lo que tiene enamorarse de una mujer mas joven, no siempre está exento de ciertos peligros.
Lo que si tendré siempre claro es que nunca renunciare a la dicha de haber vivido en dos mundos maravillosos, con dos mujeres extraordinarias.
Tengo que ordenar un poco (mas bien un montón) las fotos, porque me vuelvo loco para
encontrar la que quiero para subir a alguna entrada del blog y a veces termino
por salir y hacer otra para no perder el tiempo. - ¿Ves tú? – Nunca me aburro.
Es aquello de; - ¡No hay mal, que por bien no venga!!! -

.ni te imaginas cómo me gusta lo que escribes.
ResponderEliminarEso me ha encantado.
EliminarNunca me aburro, casi me falta tiempo para mis ideas y proyectos. Menos mal que hoy he tenido tiempo de leerte despacio entretenerme y comparar. Gracias por tan cercana manera de contarlo.
ResponderEliminarEs algo de lo que hay...
EliminarSalud.
Me encanta como te explicas a ti mismo y a las cosas y mujeres de tu vida. Parece que te conozca de toda la vida, ja,ja, ja..
ResponderEliminarYo tampoco suelo aburrirme.
Un abrazo
No hay tiempo para aburrirse. Siempre hay algo que hacer. Hoy un pequeño maratón entre cocinar, tender la lavadora y un trabajo para la comunidad de vecinos al tiempo.
EliminarSalud.
Aunque a todos se les llame besos, hay besos y ¡besos!. ;-)
ResponderEliminarA veces pienso que los días tendrían que tener más horas, aunque eso de aburrirse es algo que me sucede en muy pocas ocasiones. Y me pasa como a ti, empiezo por una idea y al final todo se ha dado la vuelta, yendo de carpeta en carpeta y casi sin recordar cuál era la primera idea.
Besos
Yo es que soy una calamidad para organizar las fotos, por decir algo. Pero mientras estas en eso no piensas en lo que senos viene encima con tanto cazurro gobernando el mundo.
EliminarBesos.
Hola, Erik, en el fondo eres un romántico, y no puedes evitarlo, je... Sé de lo que hablas, esa sensación de haberte sentido bien besado o besada, je y que no desaparece de tus sentidos aún con el tiempo, porque puedes tocar ese cielo una y otra vez, ¡mil veces!... Lo cuentas muy natural y eso me encanta.
ResponderEliminarMe ha encantado leerte. Feliz semana para ti y muchos besos, que te den, que des tú....
Hasta pronto.
Clarisa T.
No se que ha ocurrido realmente pero se ha borrado cuando estaba contestando tu comentario Clarisa, he intentado recuperar lo que escribía y es esto lo que he podido recuperar.
EliminarTe decía mas o menos que es que cuando besas y te besan de esa forma es difícil no pensar que has estado lo mas cerca de tocar el paraíso con la punta de los dedos. Se te queda tan grabado que si lo piensas sientes realmente ese tacto que desde luego no parece de este mundo y que tan solo haber amado a alguien así (quizás hasta algo irreal y mejor nos habría ido de haber pisado el suelo en todo momento), pues ya se puede dar por bien empleado haber pasado por este planeta (véase; los labios de la foto) y haber vivido. Ahora ando un poco deficitario de besos pero tampoco te puedes quejar cada persona es como es y si la cosa funciona, que mas se puede pedir.
Gracias.
Xxx.
No creo que en tu cabeza haya lugar para el aburrimiento, es como una bolita de casino, la tiras en medio del caos y acaba cayendo en cualquier lado ... en los labios de Amy, por ejemplo.
ResponderEliminar¡Mejor a ser posible en los de la foto de abajo!
EliminarQue tampoco sería imposible si a ella a estas alturas aun no la importa a pesar de todo estos años sin juntarnos.
Erik,
ResponderEliminarde certeza que provocaste um belo sorriso em quem leu o teu texto.
E, se por alguma razão o leitor estava triste, ficou mais bem disposto.
Por acaso, sou muito organizado, o que facilita a procura de fotos no computador!
Realmente, é difícl ficar entediado ao lembrar alguns beijos que trocamos...
Aliás, fizeste-me lembrar uma namorada que tive - a Amy.
Enfim, gostei de ler.
Abraço!
Me alegra que lo disfrutaras.
EliminarCreo que no me había salido este comentario.