Bien, pues hace unos días al pasar junto a ese arbolito muerto que albergaba una gran cantidad de hongos muy bonitos, algún gilipollas ha decidido que ya no albergará mas vida y lo ha roto.
Decididamente mi pueblo esta lleno de arboricidas. Entre los aun vivos que talan y los muertos que rompen esto cada vez va a parecer mas un desierto.